El vino:
“Ahora que me toca vivir la juventud,
beberé vino porque me complace beberlo;
no me lo echéis en cara; aunque es amargo, es bueno;
tiene que ser amargo, porque amarga es la vida” (Omar Jaiyyam)
La vida como sueño:
“Aunque sea tu vida feliz junto a tu amada
y disfrutes de todos los placeres del mundo,
lo cierto es que al final te tendrás que marchar:
todo habrá sido un sueño, duró toda la vida” (Omar Jaiyyam).
La mujer:
En la poesía sufi aparece también la mujer como figura espiritual, símbolo de la divinidad, que será capaz de salvar al poeta y elevarlo hasta la divinidad a través del Amor. La leyenda de Layla y Majnún es un claro ejemplo del lugar que ocupa la mujer en la mística sufí. La mujer aparece como vía hacia la perfección y la salvación, y se eleva por encima de todos los mortales. Estos poemas se llamaban 'Udri*. Esta imagen se repetirá después con más frecuencia bajo otros nombres: Beatriz, que Dante convierte en símbolo de la fe y en guía protectora, Laura (Petrarca), Dulcinea (El Quijote de Cervantes)...
* 'Udri: "Desde finales del siglo VII y hasta comienzos del VIII muchos beduinos musulmanes de la Península Arábiga se desplazaron como guerreros a Siria y a otros territorios recién conquistados y llevaron consigo la nostalgia por el desierto y el gusto por la antigua poesía. Ese regusto de añoranza por su tierra de origen dio lugar a una poesía amorosa que cantaba el amor platónico y casto (‘udri) a una sola mujer y el lamento por el dolor de la separación, en contraste con el amor sensual y desenfadado característico de la poesía árabe preislámica urbana. El marco sigue siendo el mismo –el desierto–, pero el tono deja de ser convencional y se convierte en un estilo íntimo, expresado con un lenguaje casto y elevado que sacraliza a la mujer amada y se recrea en su lejanía e inaccesibilidad, hasta llegar a la renuncia idealista al ser querido. Así, este tipo de poesía se conecta íntimamente con el amor platónico de los trovadores en la Europa medieval"http://www.libreria-mundoarabe.com/Boletines/n%BA40%20Jul.06/LiteraturaArabeClasica.html (literatura árabe clásica).






visual, y las artes plásticas adoptan un carácter discursivo. En sus obras no se puede hallar rastro del autor “de manera que sean puro contenido, lo que sea que eso quiera decir” (Holzer). De modo que si no conocemos a la artista, nuestra percepción de la obra no se va a ver contaminada por lo que sepamos acerca de ella y de su intención. Estos mensajes breves pero contundentes, chocan directamente en nuestro intelecto, saltando cualquier filtro sensitivo, y desencadenan una serie de pensamientos plagados de interrogantes y no de respuestas.